En nuestro taller de Beacon Hill revisamos escritorios y portátiles de familias y pequeñas empresas de Seattle, explicamos la falla en palabras simples y reparamos solo lo necesario.
Cuando un equipo llega al taller, el primer paso no es tocar un tornillo: es escuchar. Daniel Ortiz, fundador y técnico jefe, suele decir que la mitad del trabajo está en entender qué estaba haciendo la persona cuando el equipo falló. A partir de ahí, nuestros técnicos bilingües abren la carcasa, revisan fuente de poder, memoria RAM, almacenamiento y conexiones internas con herramientas de medición, no solo a simple vista.
El resultado es un informe en español sencillo: qué falló, por qué falló y qué opciones existen, con el costo de cada una antes de autorizar cualquier trabajo. No cobramos por este diagnóstico, ni en equipos de escritorio ni en portátiles, sea cliente nuevo o de toda la vida.
Atendemos tanto averías mecánicas como problemas de software que frenan el trabajo diario de un negocio o el uso de un equipo en casa.
Equipos que no encienden, se apagan solos o cargan de forma intermitente, muchas veces por componentes desgastados dentro de la fuente.
Lentitud extrema, ruidos al leer archivos o errores al iniciar, frecuentes en discos duros con varios años de uso continuo.
Portátiles que se apagan a media jornada por polvo acumulado o pasta térmica seca entre el procesador y el disipador.
Daño físico por caídas, líquidos derramados o uso intensivo en oficinas pequeñas con varios turnos de trabajo.
Sistemas saturados de programas innecesarios, actualizaciones atascadas o señales claras de malware que afectan el rendimiento.
Problemas de Wi-Fi interno, puertos USB que dejan de responder o tarjetas de red que necesitan reemplazo.
El diagnóstico queda listo en menos de un día hábil para equipos de hogar y oficina, con explicación verbal o por escrito según prefiera la persona. Reparaciones comunes como cambio de disco, limpieza de ventiladores o reemplazo de fuente suelen entregarse entre uno y tres días hábiles.
Cuando la pieza necesaria no está disponible de inmediato, informamos el plazo real antes de comprometernos, y en soporte TI para pequeñas empresas priorizamos equipos que dejan a un negocio sin forma de atender a sus clientes.
Anotamos qué ocurre, desde cuándo y en qué circunstancias se repite la falla.
Pruebas de hardware y software para aislar la causa real, no solo el síntoma visible.
Explicamos opciones y costos en español antes de abrir una sola pieza adicional.
Reemplazamos, limpiamos o recuperamos datos, y probamos el equipo bajo uso real antes de entregarlo.
Carlos Reyes, especialista en reciclaje electrónico de la casa, revisa cada componente que sale de un equipo reparado: fuentes, discos y placas dañadas se desarman bajo normas R2v3 en lugar de ir a la basura común, recuperando hasta un 94% de los materiales. Si tu reparación termina generando electrónicos de desecho adicionales, puedes conocer ese proceso en nuestra página de reciclaje electrónico certificado.
Para equipos de oficina que fallan con frecuencia, también evaluamos si conviene sumarlos a un plan de soporte TI para pequeñas empresas, con revisiones trimestrales que detectan desgaste antes de que se convierta en una falla costosa.
Angela Whitfield, coordinadora de soporte al cliente, atiende las consultas en español e inglés y agenda la recepción del equipo según tu horario.
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